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Ubicado en el departamento de Alta Verapaz, a unos 210 kmts. al norte de la ciudad de Guatemala, San Cristóbal Verapaz es uno de los cuatro municipios que pertenece al territorio poqomchí en ese departamento de Baja Verapaz. Aproximadamente el 85% de su población es indígena y pertenece a la etnia poqomchí y el idioma predominante es el poqom, sin embargo, en el área urbana, la mayor parte de la población domina el español. Existen a también comunidades indígenas en las que el idioma predominante es el kek´chí y el uspanteco, aunque en menor cantidad. San Cristóbal Verapaz fue otro de los municipios altamente afectados por el CAI, especialmente al inicio de la década de los 80. En el mismo, según la CEH, se llevó a cabo 14 masacres y varias desapariciones, tanto por parte del ejército de Guatemala como por parte de la guerrilla. Muchas de sus aldeas fueron destruidas durante la guerra y sus cultivos incendiados. 

La segunda ronda de las Jornadas de la Memoria se llevó a cabo en San Cristóbal, dos semanas después de las desarrolladas en Rabinal. Al igual que en otros lugares, en San Cristóbal reina aún el miedo de hablar sobre temas relacionados con las masacres y al CAI. Sin embargo, este municipio, contrario a lo ocurrido en Rabinal, ha recibido menor atención de parte de instituciones de derechos humanos y organismos internacionales y, por lo mismo, sus habitantes están menos familiarizados con el tema de la memoria. Por dicha razón, era importante generar diálogo entre la población e involucrarla en el rescate de la misma.

Durante años recientes se llevó a cabo exhumaciones de restos de más de 500 víctimas en la base militar de Cobán, a las que se logró identificar y se les dio sepultura en su municipio de origen. Estas víctimas fueron desaparecidas durante los años 80 por el ejército de la Guatemala. Luego de estas exhumaciones, que se han llevado a cabo desde el 2009, la población, especialmente los jóvenes, ha comenzado a preguntarse sobre lo ocurrido durante el CAI. Diversos esfuerzos locales, que antes no se habían manifestado, se han desarrollado como parte de la expresión de una población indignada ante lo ocurrido a sus familiares o vecinos. Los primeros acercamientos en San Cristóbal se llevaron a cabo con la Asociación Verdad y Vida (AVV) y la Asociación de Jóvenes Familiares de Víctimas (JFV). Sus representantes nos manifestaron que los miembros de la población poqomchí, en general, se han sentido excluidos desde siempre de las actividades políticas, académicas o culturales, ya que éstas se concentran siempre en la ciudad de Cobán, lo cual reforzó la idea de que la segunda de las Jornadas debía llevarse a cabo en dicho municipio.

La FAFG llevó a cabo
la recolección de
muestras de ADN y
la documentación
de testimonios de
víctimas y familiares,
con el fin de ampliar
su banco genético

Los miembros del MPC se reunieron así mismo, con otras organizaciones, tales como la Oficina Municipal de la Juventud, la Oficina Municipal de la Mujer, Museo Comunitario Katinamit (MCK), entre otras, con el fin de recoger propuestas y opiniones para la ejecución de las Jornadas, cuyos representantes mostraron gran interés en el tema; el MCK se convirtió en la sede local para la coordinación de las actividades de las segundas Jornadas de la Memoria que tuvieron lugar entre los días 3 y 5 de abril del 2014, en el Centro Cultural Cristobalense, facilitado por la Corporación Municipal de la localidad.
Al igual que en Rabinal, se llevaron a cabo diversas actividades sociales y culturales y se instaló la exposición itinerante del AHP y el MPC, denominada “Entre el Archivo y el memorial” y se hicieron visitas guiadas a más de 600 alumnos de institutos de educación media. También se proyectaron una película y varios documentales relacionados con el tema de la memoria y se llevaron a cabo varias actividades artísticas y culturales. 

Se contó además con la colaboración de varios jóvenes voluntarios procedentes de diversas aldeas del municipio, quienes efectuaron exposiciones de pinturas, poesía, dramatizaciones y danza. La FAFG llevó a cabo la recolección de muestras de ADN y la documentación de testimonios de víctimas y familiares, con el fin de ampliar su banco genético, que es la base para la identificación de restos de víctimas del CAI. También impartieron una charla sobre los métodos con que ellos desarrollan su trabajo y la importancia del mismo para el esclarecimiento de los crímenes cometidos durante el conflicto.

Varios de los maestros asistentes a las diversas actividades que se llevaron a cabo durante las Jornadas, manifestaron que para ellos, hasta ahora, había sido imposible hablar sobre el tema durante sus asignaturas. El sentimiento de miedo persiste en muchos de los padres de familia y algunos se oponen a que el tema sea tratado en las escuelas a las que asisten sus hijos. Incluso, afirmaron, se tiene conocimiento de diversos grupos de victimarios que siguen organizados y reunidos, a los cuales la población teme. Entre ellos existe una especie de red mediante la cual se procura evitar, a través de amenazas e intimidaciones, que luego de las exhumaciones de San Cristóbal Verapaz y la base militar de Cobán, los pobladores acudan a la justicia y les demanden sus responsabilidades penales y civiles.

Durante las Jornadas se efectuaron varias actividades de diálogo y discusión, sobre la necesidad de conocer la verdadera historia del municipio, a fin de encontrar puntos coincidentes que permitan la reconciliación y la concordia entre la comunidad. Ruud van Akkeren, antropólogo holandés, impartió un taller sobre los orígenes del pueblo poqomchí, con la participación de maestros universitarios y de educación media, estudiantes, representantes de asociaciones sociales y líderes locales. Cerca de 100 personas participaron en la actividad que, debido al interés del público, se prolongó por más de 4 horas.

A fin de lograr una red de cooperación comunitaria, se crearon vínculos entre el MCMH de Rabinal y los activistas de derechos humanos en San Cristóbal y el MCK de San Cristóbal. Por vez primera, las directoras de ambos museos tuvieron oportunidad de intercambiar experiencias y visitarse mutuamente. El MCK forma parte del Centro Comunitario Educativo Pokomchí, creado en 1993 y éste es una institución de servicio social y educativo. Fue creado con la idea de conservar y revalorizar la cultura pokomchí, la cual poco a poco se ha ido perdiendo en forma escrita y sólo se conserva en el habla de la población.

El MCK abrió sus puertas en el 2001, con el afán de impulsar proyectos educativos, lingüísticos y turísticos, así como de fortalecer la cultura pokomchí. Durante las Jornadas, muchos de los habitantes compartieron la historia de familiares o personas conocidas desaparecidas o asesinadas, lo cual fue un gran avance, dadas las circunstancias de temor anteriormente relatadas.El día sábado 5 de julio de 2014, en la iglesia de San Cristóbal, se celebró una misa por todas las víctimas del CAI, oficiada por el padre Richard Karney, en la cual participaron un grupo de músicos y cantantes convocados por el MCK. Por invitación del sacerdote, el coordinador del MPC, Julio Solórzano, dirigió unas palabras a los asistentes, con el fin de explicar los objetivos e intención del MPC y de las Jornadas.

Se crearon vínculos
entre el MCMH
de Rabinal y los
activistas de
derechos humanos
en San Cristóbal y el
MCK de San Cristóbal

Después de la misa, para conmemorar a las víctimas del CAI, varios habitantes del municipio participaron en una caminata hacia la capilla de El Calvario, ubicada en una colina que constituye la parte más alta del municipio. Ésta, resabio de la época colonial, cuenta con una escalinata de más de un kilómetro de largo en línea recta, formada por un centenar de gradas, desde donde es posible apreciar un paisaje espectacular del área urbana municipal. Dicha caminata fue encabezada por el alcalde de San Cristóbal, familiares de víctimas, artistas locales y varios de los participantes en las Jornadas de la Memoria Histórica. A lo largo del trayecto, adornado con cientos de veladoras, se sucedieron diversos eventos artísticos y culturales, organizados por jóvenes de la localidad. Durante el recorrido diversas personas se fueron incorporando y acompañaron a la caminata hasta la capilla, en cuya escalinata habían sido colocados diversos altares en memoria de las víctimas pertenecientes al municipio y exhumadas recientemente. Miembros de la Fundación Myrna Mack instalaron también un altar en memoria de la antropóloga, en cuyo honor fue nombrada su organización.

Nuevamente se contó con la participación de varios periodistas, entre ellos, corresponsales de diarios nacionales como Prensa Libre y Nuestro diario, así como algunos de los participantes del taller impartido por la DWA en Rabinal. La información relacionada a San Cristóbal, también fue publicada en la página auspiciada por DWA, creada por dicho taller en internet: www.hacermemoria.com. Al igual que ocurrió en Rabinal, se contó con la participación de un equipo de grabación de video, contratado por el MPC, con la finalidad de documentar las Jornadas de la Memoria en San Cristóbal y formar una base de registro de las actividades efectuadas. También una computadora fue donada al MCK, se capacitó a 2 monitores quienes atenderán al público interesado en llevar a cabo  averiguaciones en la base de datos en línea del AHPN, que se comprometió a su vez, a entregar al MCK una copia digital de los documentos relacionados al fondo de la Jefatura Departamental de Altaverapaz, que fueron encontrados en dicho archivo. Como dato relevante, cabe mencionar que algunas de las mantas publicitarias colocadas en sitios claves del municipio, fueron arrancadas y destruidas por personas desconocidas.